La piedra al rojo en fotos

La piedra filosofal en fotos

En el último artículo, estudiamos el extraño fenómeno del excedente en su peso que obtiene el régulo de antimonio estrellado cuando es calcinado con los rayos del sol. La segunda fase consiste en agregarle una pequeña cantidad de oro según la habilidad manual (giro, o vuelta de manos) también secreto, que permitirá pasar del león verde al león rojo, es decir a la piedra filosofal al rojo…

Concordancias inmutables

Los alquimistas han siempre seguido las leyes de la naturaleza de muy cerca. Por cierto, estas leyes no son siempre reconocidas ni aplicadas en los laboratorios modernos, pero a los adeptos no les interesan los honores y las distinciones mundanas del mundo científico.

Una de estas leyes concierne a la afinidad oculta de los cuerpos. La alquimia parte del principio que ciertas analogías vibratorias e invisibles para los sentidos y la razón, unen las cosas según una escala de valor tradicional.

Una de las más conocidas, en hermetismo, reúne al oro, al sol y al azufre. Es la parte masculina de la obra. Lo mismo que su parte femenina es presidida por la plata, la luna y el mercurio.

 «La Naturaleza ordena a la naturaleza»

El principio alquímico básico consiste en realizar un huevo reuniendo mercurio y azufre, del cual saldrá el niño filosófico, o piedra filosofal.

Los antiguos maestros del hermetismo afirman que esto es posible bajo la forma de un acoplamiento clásico al cual se añade una dimensión espiritual.

Es como si se quisiera dar nacimiento a un niño uniendo una mujer con un dios. Resultaría una ser de carne y de Gracia (¿esto debería hacernos recordar algo, no?) a caballo entre los mundos terrestre y celeste, y dotado de poderes sobrenaturales.

Al nivel metálico, se crea una matriz “mercurial” o femenina (el régulo de antimonio) y se la incinera con un esperma celeste o “azufre filosófico” que no es otro, en esta vía, que un simple rayo solar.

Del verde al rojo

Introduciendo oro (vulgar, el de nuestras joyas) en el régulo, se orientan las operaciones alquímicas en una dirección francamente transmutatoria. Se dice entonces que se “especifica” la piedra en el reino mineral o metálico

De hecho, esta operación va a engendrar una primera mutación en el régulo que, al principio es sólo un “mercurio filosófico” similar a una semilla vegetal no germinada. El régulo es considerado como “verde”, es decir no maduro o no cocido.

No es verde como el color, sino verde como un tomate que deberá recibir los rayos del sol para enrojecer. En esta fase, es más bien gris como el lobo de la historia por otra parte…

Les voy a mostrar en fotos lo que esto puede dar cuando la piedra metálica va a madurar a fuerza de ser bombardeada por rayos solares concentrados de una cierta forma…

Pero por honradez, debo añadir que la operación solo tiene éxito sólo si su corazón está abierto y es humilde. Porque solo se puede hacer intervenir el sol de los sabios si el sol del corazón está asentado en su trono en el gabinete secreto del alma.

Primera solarización

En la masa aurifica del régulo, amarillada por la adición de oro vulgar, aparecen trazas muy nítidas de azufre rojo, signo de que la maduración ha comenzado, apenas perceptible pero real.

La piedra al rojo en fotos - cfio.es

Segunda solarización

El azufre solar se extiende más todavía en la masa y continúa transformando el mercurioen azufre, resultado decisivo del trabajo hermético, según los autores más advertidos…

La piedra al rojo en fotos - cfio.es

Tercera solarización

La masa se pone morena cada vez más y en esta fase, sería posible ya extraer algunos granos maravillosos para intentar transmutar en frío una pequeña cantidad de mercurio fluyente…

La piedra al rojo en fotos - cfio.es

Para saber más y leer la continuación…

¡Que se lo diga por Toutatis!